LOS NIÑOS INDIGO

 

Recientemente ha surgido un nuevo concepto que está despertando entusiasmo en el campo de la investigación; es la teoría de los Niños Índigo o también llamados Niños de Luz, Niños de Gracia, Niños especiales, Niños de la Nueva Era, Nuevos niños, Niños mágicos, Niños nazarenos o acuarianos,  que surgió en 1982 con la terapeuta, conferencista,  investigadora  y espiritualista Nancy Ann Tappe que buscaba a través de su libro "Entendiendo su vida a través del Color" clasificar la personalidad de las personas de acuerdo al color de su aura espiritual. Según ella, las personas con auras de diferentes colores han estado saliendo y entrando de la Tierra a través de la historia, pero las de  color índigo comenzaron a aparecer en los años 1980 y su número aumenta rápidamente.
 
Un niño índigo es aquél que muestra una nueva y poco usual serie de atributos psicológicos con un patrón de comportamiento no usual hasta ahora. Estos niños generalmente  vienen a este mundo con un sentimiento de realeza (y frecuentemente se comportan de ese modo), tienen la sensación de "merecer estar aquí" y se sorprenden cuando otros no comparten eso, tienen gran sensibilidad, espontaneidad, energía en exceso, intuición, se distraen fácilmente o tienen bajo poder de concentración, son inquietos, rechazan la moralidad estricta resistiéndose  a la autoridad sin ninguna explicación y sin alternativa, necesitan adultos emocionalmente estables y seguros a su alrededor, no responderán a la disciplina de "culpa" ("espera que tu padre llegue a casa y se entere de lo que has hecho"), no duran mucho tiempo sentados a menos que estén absortos en un tema de su interés, y  esperar en una fila es muy difícil para ellos, son muy compasivos y tienen muchos miedos, tales como a la muerte y a la pérdida de sus seres queridos, ellos no son tímidos a la hora de expresar lo que necesitan, aunque pueden parecer poco sociales a menos que se encuentren entre niños iguales o compatibles con ellos.

Si no hay otros con un nivel de conciencia similar, a menudo se tornan introvertidos, sintiendo que ningún ser humano los entiende; la escuela a menudo es muy difícil para ellos desde el punto de vista social, puesto que tienen una nueva conciencia interna destinada a la transformación social, educativa, familiar y espiritual de todo el planeta, buscan un mejor estado de vida independientemente de las fronteras y de las clases sociales a través del rompimiento de los antiguos esquemas que atan a la humanidad

Ellos poseen una estructura cerebral diferente en lo que se refiere al uso de los potenciales de los hemisferios izquierdo (menos) y derecho (más). Esto significa que ellos van más allá del plano intelectual, tienen gran imaginación, cuentan con una creatividad superior, se frustran con sistemas rituales que no requieren pensamiento creativo, prefieren otras formas de aprendizaje para la lectura y las matemáticas en particular, tienen un alto potencial intelectual que les permite adquirir habilidades motrices antes de la edad respectiva. También pueden frustrarse fácilmente porque tienen grandes ideas pero pocos recursos o personas dispuestas a ayudarle a realizarlas, aprende a un nivel exploratorio, y se resiste a memorizar mecánicamente o a ser un mero oyente, con frecuencia ellos encuentran mejores formas de hacer las cosas tanto en casa como en la escuela, lo que los hace parecer rebeldes, o inconformes con cualquier sistema.

Estos niños poseen un fuerte sentimiento para generar una diferencia significativa en el mundo, ya que se les atribuye la categoría de nueva raza superior, y se encuentran naturalmente inclinados a temas relacionados con la espiritualidad, y habilidades diferentes tales como: la telepatía (transmisión de pensamientos),  la clarividencia, la capacidad de sanación.

 

Nancy Tappe llegó a definir cuatro tipos distintos de Niños Índigo: el humanista, el conceptual, el artista y el interdimensional, cada uno con un propósito:

1. El humanista: Está destinado a trabajar con las masas. Ellos son los médicos, abogados, profesores, comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana. Ellos servirán a las masas y son muy hiperactivos y extremadamente sociables. Ellos hablarán con todo el mundo, siempre en forma muy amigable. Ellos pueden parecer torpes y muy hiperactivos. Algunas veces se estrellarán contra una pared porque olvidaron poner los frenos. Ellos no saben cómo jugar con un juguete, pero le sacarán todas las partes que contengan y probablemente después no lo vuelvan a tocar. Son del tipo de persona al que hay que recordarles las cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples y se distraen. Son muy buenos lectores.

2. El conceptual: Los Índigos conceptuales están más interesados en proyectos que en personas. Ellos serán los ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares del mañana. Ellos no son torpes, por el contrario, son niños muy atléticos. Son controladores y la persona que más tratan de controlar es a su madre si son niños, y a su padre si son niñas.

3. El artista: El Índigo Artista es mucho más sensible y su cuerpo a menudo es más pequeño, aunque eso no es una regla general. Están más inclinados hacia el arte, son muy creativos y serán los profesores y artistas del mañana. Sea lo que sea a lo que se dediquen, siempre estarán orientados hacia el lado creativo. Dentro del campo de la medicina, serán cirujanos o investigadores. En el campo de las artes, serán los actores. Entre los 4 y los 10 años, ellos pueden involucrarse en hasta 15 actividades creativas diferentes, le dedicarán 5 minutos a una y luego la abandonarán

4. El interdimensional: El Índigo interdimensional es mucho más grande que los demás índigos, desde el punto de vista de la estatura. Entre los 1 y 2 años ya no les podrá decir nada. Ellos dirán: "Yo ya lo sé" o "Yo puedo hacer eso", o "Déjame sólo". Son ellos quienes traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este mundo. Pueden llegar a convertirse en bravucones y jactanciosos porque son mucho más grandes y también porque no encajan en ningún patrón de los otros 3 tipos.

Al tratar con niños índigo, los adultos se ven obligados a cambiar los antiguos patrones educacionales  ya que requieren ser reconocidos y tratados de modo diferente, piden  respeto y que los traten como seres humanos, sin que haya diferencia entre niños y adultos, no se les debe impedir hablar por el contrario se debe promover  la libertad de expresión y de acción que mueve su alma, su esencia y su corazón,  hay que preservarles la autoestima evitando compararlos, menospreciarlos y avergonzarlos, no les demuestre autoridad, aprenda a escucharlos, bríndeles la posibilidad de crear sus propias soluciones disciplinarias y siempre deles a elegir, explíqueles todo lo que usted está haciendo, a través de la creatividad permita que ellos despierten y desarrollen todo el potencial que tienen en sí mismos, involucre el buen humor, evite críticas negativas, no pierda la paciencia y mantenga su palabra.

El tener un niño índigo en la familia es una gran bendición, pues posibilita el cambio de paradigmas y el aprendizaje de todo el grupo familiar al cuestionar, preguntar y enseñar con su ejemplo. Por lo tanto disfrútelos, ámelos y no trate de cambiarlos



  Martha Patricia Moreno
                                                                                              Psicóloga Holística