La memoria en las células es una técnica terapéutica, energético y espiritual que permite solucionar los problemas o conflictos que se presentan en la vida cotidiana, puesto que todas las células tienen la capacidad de percibir,  incorporar, almacenar  y  recordar información codificada por el sistema nervioso a través de los sentidos, de herencia genética, archivos de experiencias del alma, de vidas pasadas, de la cultura en la que fuimos educados, en general toda la información adquirida durante la historia individual que condiciona los comportamientos, influencia las relaciones, afecta las actividades rutinarias y la forma de reaccionar y de manejar las emociones.

La memoria en las células permite acceder a una vasta información de manera sencilla y rápida para tomar contacto con aquellos patrones de comportamiento que están afectando la vida actual de la persona.

Es decir la memoria en las células facilita el abordaje al interior, al inconsciente, puesto que la persona ve  y comprende conscientemente el origen del trauma, llega a la causa de lo que lo está afectando en el presente, hasta varias generaciones atrás, etapa intrauterina, primeros años de la vida o cualquier otro momento donde se encuentre la raíz del escenario actual, para hacer una reflexión de lo sucedido, y poder cambiar esta información traumática que está alojada en su memoria celular, y ofrecer una solución definitiva al conflicto.

La memoria en las células conlleva a analizar que no existe el afuera como causa de las dificultades, sino que reconocemos la causa dentro de nosotros mismos. En muchas ocasiones los desequilibrios psicológicos tales como la depresión, la falta de decisión, las fobias y miedos, entre otras, se generan a causa de la transmisión de sistemas de creencias o de las decisiones tomadas a partir de vivencias.

Cada uno de nosotros, en toda nuestra vida, recopilamos experiencias que forman una red de creencias y conceptos propios, que condicionados por los pensamientos generan sentimientos y sensaciones que disparan reacciones inconscientes, que a su vez, se vuelven hábitos mentales y comportamientos que conforman lo que creemos que es nuestra identidad y esta identidad muchas veces no nos permite la felicidad, ni la plenitud de nuestro ser, llegando a sentirnos atrapados en círculos de desdicha e insatisfacción.  Estos patrones de infelicidad son fácilmente comprendidos y cambiados a través de la acción terapéutica que brinda la psicología de la energía®,  las terapias holísticas y su técnica de acceso a la  memoria en las células.